Cómo alcanzar la Mente Superior (4)

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por Juan Angel Moliterni

imagen del boletin el ángel de la claridadSobre las ventajas de estimar a los demás

Las buenas cualidades y toda la felicidad que experimentan los seres conscientes se debe a la actitud de estimar a los demás. Todas las buenas cualidades de todos los seres provienen de esto. Así es, tanto en el caso de las posesiones físicas como en los estados mentales. Por ejemplo, si amamos a los demás de la misma manera que amamos nuestra propia vida, abandonaremos la acción de matar, pues también estimaremos la vida de los demás. Asimismo, si a la estima por los demás unimos la generosidad y el observar este precepto, el resultado obtenido será la salud, la riqueza y el poder.

Tanto el Cristo como el Buda y nosotros, éramos en un principio, iguales y estábamos en un mismo nivel. Todos éramos seres ordinarios en un determinado momento, pero el Cristo y el Buda desarrollaron el amor por los demás y abandonaron la autoestima. Por el contrario, puesto que nosotros no hemos pensado en los demás sino únicamente en nosotros mismos, el resultado para nosotros es que aún no estamos libres de la rueda de la reencarnación ni del sufrimiento y experimentamos toda clase de insatisfacciones. Por añadidura, carecemos de la libertad para elegir nuestros renacimientos.

Si desde un principio, nosotros hubiéramos actuado de acuerdo con las Enseñanzas de los Grandes Seres, ahora nos encontraríamos al mismo nivel que Ellos. Si aceptamos que la autoestima no es algo conveniente y que, por otro lado, estimar a los demás es algo positivo para nuestra práctica, debemos pensar que los otros seres son como la joya que concede todos los deseos, la “lámpara de aladino”, ya que todo nuestro bienestar y comodidad proviene de ellos. Sin la ayuda de los demás seres, sería totalmente imposible obtener ni un solo plato de comida. La estima hacia los demás es como un campo fértil. Para que dé su fruto, el campo necesita ser regado, fertilizado, plantada la semilla. Hay que vigilar los riegos, cuidar el fruto hasta su madurez, recolectarlo, limpiarlo y venderlo. De no ser por todas las personas que han intervenido, no podríamos obtener ese plato de comida.

Lo mismo ocurre con la casa en la que vivimos. Una casa no existe por sí misma, depende de muchas personas para que pueda existir; depende de los albañiles, carpinteros, constructores, arquitectos, etc., y en determinados lugares también depende de algunos animales que ayudan a acarrear los materiales para su construcción. Sin la existencia de estos seres y de su bondad para con nosotros, esta casa no existiría. Lo mismo ocurre con la ropa que vestimos y las mantas que usamos para abrigarnos, por ejemplo, provienen de algunos animales cuyo pelo se ha esquilado. Del pelo se ha hilado la lana que luego se ha tejido y se le ha dado forma y color de manera que nosotros las hemos podido adquirir y utilizar. Vemos pues, que todo depende exclusivamente de la bondad de los demás.

Sin la existencia de los demás seres, sería imposible practicar cualidades como la generosidad o la paciencia o la tolerancia. Tampoco podríamos generar la mente Crística o la mente Búdica ya que sin un objeto con el que practicar, es decir, los demás seres, sería totalmente imposible desarrollarla. De este modo, tenemos la posibilidad de practicar la generosidad, la paciencia y desarrollar la mente superior e incluso alcanzar el estado de Ascensión, gracias a la existencia de otros seres.

“Cuando muchos encuentran la realización a través de ti de un modo u otro, tienes que saber que has dado plenitud a tu vida” -Sri K. Parvathi Kumar.

Para alcanzar el estado de una mente superior, nuestro Maestro tiene la mitad de la responsabilidad y todos los demás seres tienen la otra mitad. Trabaja entonces con esta oración: “Pueda yo sostener a todos los seres como la joya que concede todos los deseos. Puesto que son ellos el único medio de obtener todas las satisfacciones y todos los deseos, debo considerar a todos ellos como la cosa más preciosa”.

El pensamiento de cambiarse uno mismo por los demás no significa que a partir de este momento nos vayamos a convertir en otro o que ese otro vaya a convertirse en nosotros. Significa que debemos eliminar todos los pensamientos tendentes al beneficio propio y debemos ocuparnos tan sólo de los pensamientos que nos llevan a beneficiar a los demás. Ya sabemos que, a causa de la mente de autoestima, seguimos por el momento, en la rueda de la reencarnación sin librarnos del sufrimiento. Sin embargo, si desarrollamos el amor hacia los demás podremos liberarnos de la rueda y cortar el sufrimiento de raíz.

En cualquier caso, si por el momento no nos es posible practicar la estima hacia los demás de forma directa, debemos al menos aspirar a que en un futuro próximo podamos experimentarla. Si uno no dedica la energía necesaria para lograr intercambiarse con los demás, esto no ocurrirá, naturalmente. En cambio, si uno se familiariza con esta práctica, es muy posible llegar a conseguirlo. Hay que intentar cambiarse por los demás; es decir, cambiar la autoestima por la estimación de todos los demás.

La práctica de dar y tomar

El último punto de los que están relacionados con el desarrollo de la mente superior a través de cambiarse uno mismo por los demás es el que trata sobre la práctica de dar y tomar. Esto se relaciona con el Amor (dar) y la Compasión-Misericordia (tomar). Por el poder de la Compasión tomamos el sufrimiento de los demás seres y por el poder del Amor les damos toda felicidad. Tal como suelen hacer los Grandes Maestros. Este es el poder que tiene un Cristo o un Buda y, siendo así, ha de surgir en nosotros el deseo de alcanzar ese estado para el beneficio de todos los seres. Esta actitud es precisamente la preciosa mente superior. Observa cómo el reino vegetal realiza esta tarea de dar y tomar el aire del planeta. En este planeta hay innumerables seres vivos, pero muy pocos saben ponerse en el lugar de los demás. Esta práctica te acerca más a ti y a los demás seres sensibles a la Iluminación. El mayor de los obstáculos a la Iluminación es la actitud egocéntrica. La práctica de dar y tomar es la más esencial e importante del trabajador de la luz, del discípulo en el sendero hacia la Nueva Tierra.

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Juan Angel Moliterni
Siguiendo Juan Angel Moliterni:

Astrólogo, Canalizador, Instructor Espiritual de la Ciencia Iniciática, Terapeuta y Músico

La Gran Hermandad Blanca, la jerarquía ascendida, transfiere una antorcha, una luz, a aquéllos que deseen tomarla, que vayan a agarrarla con fuerza. La antorcha de la síntesis de oriente y occidente, de los valores apreciados, el conocimiento espiritual y la comprensión del cosmos.

Juan Angel Moliterni
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