Cómo alcanzar la Mente Superior (6)

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por Juan Angel Moliterni

imagen del boletin el ángel de la claridadUna de las claves para alcanzar la mente superior es la integración de la práctica con la vida diaria. Todas las prácticas deben servirnos para generar la mente superior. Una de las más importantes se denomina: La familiaridad.

Las acciones que nos son más familiares son aquellas que hacemos de manera diaria o rutinaria, como por ejemplo, dormir, comer, movernos de un lado para otro, leer, etc. Estas acciones cotidianas son precisamente las que debemos emplear para generar la mente superior.

Por otro lado, cuando nos hemos familiarizado con algo, no solemos tener ningún problema ni ninguna dificultad. Por ejemplo, si no sabemos construir una casa porque no lo hemos hecho nunca o si colocan delante de nosotros una computadora, algo desconocido para nosotros, o si no sabemos canalizar porque no lo hemos hecho nunca, al principio se nos hará difícil dominar estas prácticas, pero si ponemos un poco de energía y empezamos a conocer su funcionamiento, con el tiempo iremos tomando práctica y poco a poco nos iremos familiarizando con esta acción. Acabaremos por saber utilizar los aparatos o construir la casa o canalizar sin ninguna dificultad.

De la misma manera, si nos familiarizamos con la generosidad, al cabo de poco tiempo no encontraremos ninguna dificultad en dar.

Simultáneamente también debemos alejarnos de lo negativo. De la misma manera en que no alejaríamos de un perro rabioso que se nos acerca. Al acostarnos, antes de quedarnos dormidos, deberíamos reflexionar todas las acciones positivas y negativas. En el caso de haber acumulado más acciones positivas, debemos ofrendarlas para poder alcanzar la mente superior.

Lo visto hasta ahora, como la intención, las semillas kármicas blancas, el perdón, la oración y la familiaridad, también deberíamos aplicarlos en el momento de la muerte. Tener apego por cualquier cosa es algo peligroso. En de vital importancia que a la hora de morir estemos separados de todos nuestros apegos. Necesitamos aprender a vivir y aprender a morir. Y a morir mientras vivimos.

“¿Puede uno morir cada día… a todo lo que conoce, al lugar donde vive, etc.; es decir, puede uno terminar psicológicamente cada día, de forma que la mente permanezca joven, inocente, se renueve? Eso es la muerte. Y para que eso suceda, no puede haber ni sombra de miedo, sino que se trata de SOLTAR sin argumentar, sin ninguna resistencia; eso es morir. ¿Lo han intentado alguna vez? Soltar lo que más placer le da sin un susurro, sin obligación, sin resistencia porque como es lógico, todos quieren soltar lo doloroso. Soltar de hecho, inténtenlo. Si lo hacen, entonces verán que la mente se vuelve extraordinariamente alerta, viva y sensible, libre y descargada” -Jiddu Krishnamurti.

La dimensión del progreso

Si la práctica que seguimos (sea cual sea) no ha logrado hacer que disminuyan nuestras actitudes mentales negativas o nuestra mente de autoestima, entonces nuestra práctica no ha progresado. Una analogía, el desarrollo a través de la práctica de volar o de meterse bajo tierra no tiene nada de especial, pues los pájaros pueden volar y otros muchos animales pueden meterse bajo tierra… no obstante, sí es algo muy especial la capacidad de acabar con nuestras actitudes mentales negativas.

“La grandeza espiritual es definida más por lo que hacemos con todo lo que hemos aprendido que sólo por lo que sabemos. El comportamiento es lo que nos hace espirituales, no las creencias” –Kabbalah.

El progreso puede entonces comprobarse usando la imagen de una balanza. En esta balanza puede medirse el grado de apego, de nuestra mente de autoestima y si éste ha aumentado o no. Si vemos que el peso va disminuyendo (gracias a la confirmación en la vida cotidiana), podemos concluir que nuestra práctica lleva la dirección apropiada. Podemos decir que nuestra práctica es correcta si mejora nuestra actitud interior (si dejamos de ser reactivos).

Atravesamos un momento en la evolución del alma humana en la que aparecen montones de informaciones y sistemas de ayuda en todos lados. Esta información y sistemas de ayuda son necesarios para que la humanidad comprenda las oportunidades que se están presentando en estos tiempos. Estas oportunidades a menudo son experimentadas por primera vez en la historia de este ciclo de cambio. Donde el cuerpo físico humano está cambiando desde la base de carbono a silicio.

Hay Grandes Seres apoyando a los humanos en cada uno de los distintos niveles en los que puede evolucionar a través de sus propios patrones personales, para así llegar a la Maestría de su propio ser. La Tierra está siendo expuesta a altas frecuencias vibratorias; estas frecuencias afectan a todo lo vivo y consciente. La razón de todo este cambio subyace en el hecho que la Madre Tierra, Gaia, está evolucionando ella misma y ya está encarando su fase de Ascensión.

Hay un vasto número de seres despiertos de su letargo y tienen su corazón abierto a la divina esencia y a la Luz que reside dentro de ellos y han optado por caminar como Trabajadores de la Luz. Son personas que están siguiendo su plan divino, ayudando a la gente a abrir sus corazones, para comprender los mecanismos de la espiritualidad, para comprender la ciencia del amor, y que el mundo no es un lugar del que haya que huir.

En la misma medida que un ser humano siente o pretende abandonar el plano de este mundo, en esta misma medida queda atrapado en él. Por lo tanto, tengan siempre presente que lo que resisten persiste, que lo que evitan, invitan. Debemos tener controlada nuestra mente internamente y nuestro cuerpo externamente. Si conseguimos las dos cosas, lograremos recibir todas las cualidades y resultados. Debemos controlar nuestro comportamiento.

Si hemos conseguido un buen nivel en la práctica, entonces no nos importará los resultados. Pase lo que pase nuestra mente se mantendrá estable. Ni nos enfadaremos ni nos pondremos contentísimos. Nos mantendremos impasibles ante las circunstancias favorables o adversas.

“La verdad está en la paradoja. La energía presente puede ayudarnos a soltar nuestras intenciones ocultas, nuestra idea rígida sobre lo que deberíamos obtener, sobre hacia dónde vamos y por qué. Practica el arte de soltar” –Kabbalah.

Un jinete con una cierta práctica de equitación, podrá subir al caballo y llevarlo en cualquier dirección sin peligro de caerse, pues posee suficiente familiaridad con esta actividad. Por el contrario, si una persona que no ha montado nunca lo intenta y el caballo se desboca, lo más probable es que se caiga de la montura. Esto es una analogía de lo que implica el Trabajo Sobre Sí y la Automaestría. Lo mismo nos puede pasar si no tenemos experiencia, esto es, la práctica adecuada.

Puede darse el caso de que nos encontremos en unas circunstancias en las que debamos desarrollar paciencia, siendo conscientes de que el enfado es una negatividad que debemos evitar. Sin embargo, en tal circunstancia el enfado surge de manera inevitable (mecánica-reactiva) y nos dejamos arrastrar por él. En cambio, si nos hemos realmente familiarizado con la práctica espiritual, al igual que el jinete familiarizado, aún cuando nos encontremos en una situación difícil o que creemos injusta, cuando alguien nos insulta, no nos importará en absoluto y nuestra mente se mantendrá estable.

Debemos dedicar una energía y un esfuerzo continuo, de manera que podamos avanzar gradualmente. La vida es práctica para la persona que es espiritual. Se evoluciona con la práctica demostrando Automaestría en todas las circunstancias. Y gracias a esta Estabilidad, la Jerarquía Espiritual de Maestros Ascendidos puede contar contigo.

Los cinco (5) signos del progreso

Cuando ya hemos progresado un poco, podemos comprobar si lo seguimos haciendo bien a través de los 5 signos que son los siguientes:

  • El hecho de que, cuando alguien nos hiere o nos causa sufrimiento, nuestra mente no se deprime ni experimentamos ningún tipo de sentimiento negativo, sino al contrario, lo soportamos con paciencia y comprensión.
  • Notamos que se manifiesta la Gran Mente que se preocupa más de los demás que de uno mismo.
  • Vemos que surge el practicante virtuoso que es inseparable de las 10 acciones virtuosas (ver imagen más abajo).
  • Nuestra mente se mantiene controlada y apacible (estable) sin mezclarse en absoluto con las negatividades más sutiles (polarizaciones).
  • Tenemos la posibilidad de dirigir toda la práctica en la dirección del camino de la generación y desarrollo del Cuerpo de Luz.

Sabremos que está funcionando la práctica espiritual cuando observemos que la autoestima se transforma paulatinamente en el sentimiento de estimar a los demás.

acciones-virtuosas

Juan Angel Moliterni
Siguiendo Juan Angel Moliterni:

Astrólogo, Canalizador, Instructor Espiritual de la Ciencia Iniciática, Terapeuta y Músico

La Gran Hermandad Blanca, la jerarquía ascendida, transfiere una antorcha, una luz, a aquéllos que deseen tomarla, que vayan a agarrarla con fuerza. La antorcha de la síntesis de oriente y occidente, de los valores apreciados, el conocimiento espiritual y la comprensión del cosmos.

Juan Angel Moliterni
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