El Camino del Yoga (4)

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por Sri K. Parvathi Kumar

virgo-wtt“En otros tiempos, vivía un santo en los Himalayas. Se sentaba sobre la superficie de un límpido lago de los Himalayas y meditaba flotando sobre las aguas. Lentamente se fue propagando la noticia y la gente comenzó a visitarlo desde todos los rincones de la tierra. Estaban pasmados con la proeza. Se postraban a orillas del lago. Le ofrendaban luz de alcanfor y adoraban el milagro del santo flotante e incluso muchos interrumpían el trabajo diario. Atraídos por el milagro, ignoraban sus propios deberes. Hablaban de él y de su capacidad de meditar. Un día, un Maestro de Sabiduría caminó hacia él sobre la superficie del agua, lo tocó suavemente en el hombro y le dijo: “Levántate. Ve a hacer el trabajo que se te ha asignado. Fracasaste en el cumplimiento del trabajo que se te ha ordenado y has distraído a muchos del trabajo que se les ha ordenado. Tu meditación está causando la alteración de la armonía. Estás preparando inconscientemente a ociosos y habladores. En lugar de ello, riega una planta, doméstica y cuida a los animales y trabaja para los humanos” –Lord Maitreya.

La abnegación exagerada en el servicio que hace desarrollar las fuerzas de uno más allá de un alcance permitido conduce a enfermedades como el cáncer. Los trabajadores espirituales a veces están tan obsesionados con sus actividades espirituales y de servicio que se niegan muchas necesidades básicas durante muchos años. Hay un límite permitido para que el cuerpo tolere la abnegación. Cuando se cruza el límite, se produce un debilitamiento de la energía psíquica en la sangre y se genera la enfermedad. La energía psíquica a menudo se agota como resultado de excesivo drenaje espiritual. Los Maestros de India del siglo XIX, a saber, Sri Ramakrishna Paramahansa, Sri Ramana Maharshi y Shirdi Sai Baba, son ejemplos de ese efluvio exagerado de energía espiritual. Ellos fueron sumamente abnegados debido a su espíritu de servicio. Dos de ellos contrajeron cáncer y el otro invitó a una enfermedad pulmonar. Estas enfermedades contribuyeron decisivamente a su partida final. Cuando la energía psíquica se debilita en la circulación sanguínea a tal extremo, estas enfermedades aparecen. Esto da la clave de que las enfermedades como el cáncer pueden ser tratadas suministrando energía psíquica y, de este modo, reforzando la sangre. La sangre, que es el misterioso fluido magnético del cuerpo, es sensible a las energías sutiles magnéticas de sabiduría, y la sabiduría tiene tales claves como el sonido, el número, el color y el símbolo. El empleo de estas claves es sumamente beneficioso en casos de cáncer. La ciencia de la salud necesita pensar en ello.

El Señor es UNO. Esto es importante recordarlo, sino de otro modo, nos apegamos a las religiones y a otras diferencias. Respetamos la forma del Maestro a través de la cual recibimos las enseñanzas. Maitreya intentaba ver al Señor Omnipresente en Krishna. El solía visualizar toda la creación como su Maestro – esa es la razón por la cual Él se convirtió en el Maestro del Mundo. Hacia el final, Krishna tomó la forma de un Maestro y dio la iniciación final a Maitreya. Entonces, continúa viendo al Señor en todas las actividades y comportamientos de todos los seres. Sino hacen esto, ninguna otra práctica traerá progreso alguno. Así que observando todo a nuestro alrededor todo el día en nuestra vida diaria, realmente nos ayuda a progresar. A esto se lo llama Bhakti.

Forzar la disciplina (en el entorno) quizás no funcione. Uno debe entonces continuar haciendo la plegaria diariamente. Al ver que lo haces diariamente, los demás miembros de la familia se inspiran. El Señor dice, “yo inspiro a todos desde el interior”. Así pues, debido a esta práctica, Maitreya se ha convertido en otra encarnación. Así que en la plegaria pidamos al maestro que haga ajustes, porque al estar en la Presencia, nos traerá mucha transformación.

Simplemente estar cerca del Maestro no es suficiente y quizás no traiga el progreso requerido. Uno quizás trate de razonar muchas cosas con el Maestro, pero estar en la Presencia, trae el progreso necesario.

En cualquier actividad de Buena Voluntad que se esté llevando a cabo, uno debe visualizar al Señor detrás de ella. No podemos guiarnos por las credenciales de la persona cuando se hace cualquier actividad de Buena Voluntad. De modo que cuando se lleven a cabo este tipo de actividades de buena voluntad, el gusto por ello aumenta. El gusto se refiere a la experiencia, a la devoción.

Deberíamos conocer estas historias (Escrituras Sagradas) y experimentarlas, y seguir las enseñanzas en relación a ellas. No debería ser simplemente un aprendizaje. Aprender a cocinar no es suficiente. Es solamente cocinando que uno lo experimenta completamente, experimentamos la presencia y nacimiento de la Persona Cósmica en nosotros. El Señor entonces se encarnará en nosotros diariamente y nos dará su Presencia.

Juan Angel Moliterni
Siguiendo Juan Angel Moliterni:

Astrólogo, Canalizador, Instructor Espiritual de la Ciencia Iniciática, Terapeuta y Músico

La Gran Hermandad Blanca, la jerarquía ascendida, transfiere una antorcha, una luz, a aquéllos que deseen tomarla, que vayan a agarrarla con fuerza. La antorcha de la síntesis de oriente y occidente, de los valores apreciados, el conocimiento espiritual y la comprensión del cosmos.

Juan Angel Moliterni
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