El Curador Interno

con No hay comentarios

por K. Parvathi Kumar

kumar2018La sabiduría antigua nos recuerda: “Haz que tu curador interno sea tu amigo”. También dice: “Ordénate a ti mismo a estar sano”.

Más allá de todos los remedios medicinales, más allá de la nutrición correcta, más allá del magnetismo y más allá del prana, todos tenemos un curador dentro de nosotros mismos. Debemos saber cómo convocarlo. En la antigüedad la gente lo sabía.

La capacidad de curarse a uno mismo se debe desarrollar desde la niñez temprana. La auto-curación puede tener lugar si uno está en armonía con la naturaleza. Los antiguos creían en relacionarse con la Palabra Sagrada OM para sintonizar con la naturaleza. OM es el sonido clave por el cual uno puede convocar su propia conciencia de fondo.

La pronunciación consciente del OM armoniza todo el sistema si uno sabe cómo relacionarse con el OM. Cuando hacemos la práctica de sentarnos en una postura donde la espalda esté erguida y la cabeza alineada con la espalda, pronunciando conscientemente el OM, sintonizando con su movimiento ascendente hasta el centro del entrecejo y más allá, el curador interno se despierta para responder.

Cuando el curador interno se despierta, la armonía se infiltra desde los niveles supra-mundanos a los mundanos del que pronuncia. Por esta razón se recomienda pronunciar el OM siete veces. Puede ser incluso en múltiplos de siete.

La pronunciación tiene que ser con intención, lenta, suave, uniforme y profunda. Es una práctica en sí misma. Al pronunciar así, se escuchan las vibraciones que resuenan dentro del sistema. Dependiendo de la medida de nuestro desempeño a este respecto, se hace posible la restitución de la salud. En lugar de pedir un milagro para la cura, la adopción de esta práctica permite curar y evitar la enfermedad. El perezoso espera un milagro aferrándose a la confianza, mientras que el ocultista lo trabaja metódicamente con confianza.

“Amigos, ordénense a sí mismos a estar sanos haciendo que su curador interno sea su amigo”.

La programación de la mente

La programación de las mentes va en aumento. Mientras que la programación es necesaria para la realización ordenada del trabajo, el hábito de la programación está invadiendo la “programación del ocio”. El ocio es para relajarse, pero si también está planificado y lleno de actividad sobre una base horaria, se pierde el sentido del ocio.

El ocio tiene que ser experimentado con la espontaneidad como factor subyacente. Planificarlo y programarlo es hacer lo contrario al ocio que la mente aspira. Los hombres modernos han perdido la simple técnica de relajación. La mente tiende a amontonar actividades programadas incluso en el ámbito del ocio. La moda de poner al ocio en la “lista de cosas para hacer” es la paradoja de la actividad recreativa de hoy. Por consiguiente, el ocio no se disfruta, mientras que fue planeado para que fuera así. La mente acaparadora se apodera del tiempo libre y permanece igual que antes e incluso después del así llamado tiempo de ocio.

El temor a no cumplir se extiende incluso al tiempo libre y por lo tanto el ocio también se programa encadenadamente. El “tiempo libre” ya no es tiempo libre debido al sentido habitual de lograr divertirse. Es una falacia pensar que el tiempo de ocio tiene que ser productivo. Por ese motivo la gente trata de hacer mucho durante el tiempo libre y disfrutan muy poco del ocio.

Terminar una novela, hacer senderismo en las montañas, ir en bicicleta por los valles, jugar a baloncesto en la playa; si el ocio está planeado, funciona en sentido contrario. Hay otros que piensan en lavar el auto, limpiar los pisos, arreglar el jardín… esas actividades impiden toda idea de ocio. Tendemos a poner cada vez más difícil el hecho de permanecer alejados de toda clase de “hacer”.

De alguna manera, en la mente hay muchas ansias de llenar los días libres del calendario con una cosa u otra. Esas mentes incluso se topan con el tiempo de los amigos y terminan estropeando el ocio de ambos. Dejar que las cosas ocurran en el día libre en lugar de hacer que sucedan debe ser la nota clave del ocio. Para experimentar la alegría, las cosas funcionan mejor cuando no las planeamos. Ya es hora de que recordemos que somos “seres” humanos y no “hacedores” humanos.

Donaciones

$

Ingresa libremente el monto en dólares a donar!

Información personal

Total de la donación: $1.00

Te puede interesar

Juan Angel Moliterni
Siguiendo Juan Angel Moliterni:

Astrólogo, Canalizador, Instructor Espiritual de la Ciencia Iniciática, Terapeuta y Músico

La Gran Hermandad Blanca, la jerarquía ascendida, transfiere una antorcha, una luz, a aquéllos que deseen tomarla, que vayan a agarrarla con fuerza. La antorcha de la síntesis de oriente y occidente, de los valores apreciados, el conocimiento espiritual y la comprensión del cosmos.

Juan Angel Moliterni
Últimas publicaciones de

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *