El Puente de la Vida

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por Prem Rawat

puente-vidaQuiero contarles una historia. Es una historia muy diferente porque no trata de un rey, ni de una reina, ni de un romance, una victoria o un fracaso. Su finalidad no es hacerte pasar el tiempo o entretenerte.

Existe una realidad simple y hermosa, y ésa es la historia más magnífica. Una historia que trata de lo que existe: esta hermosa creación en un universo increíblemente hostil.

Se nos ha dado la oportunidad de estar aquí. ¿Es eso bueno o malo? Ésa no es la cuestión. Voy a poner un ejemplo. Imaginemos que hay un cuadro precioso de uno de los maestros -árboles, el mar, unas nubes, el sol- pero tú nunca lo has visto. Y un día lo ves. Pero el cuadro se había embalado mal y rozaba contra la caja, de forma que los verdes, los azules, los naranjas y los blancos se han mezclado, y ahora tiene un aspecto raro. Lo único que queda es la firma del maestro. Y piensas: “¿Él pintó eso?”.

Todo el mundo ve la realidad distorsionada y se pregunta por qué no es hermosa. En lo referente a esa cosita llamada paz, me he dado cuenta de que nadie en este mundo tiene ni idea de lo que es. Ni la menor idea, ninguna, cero, nada. Es tan triste que casi es gracioso.

Algunos piensan: “La paz es cuando termina una guerra”. O sea, ¿quieres decir que antes de que empezaran las guerras había paz, y la paz nos llevó a una guerra? Otros dicen: “Elimina el hambre del mundo y habrá paz”. Mira, hay personas que pasan hambre a propósito, intentando perder peso. Si crearas un “detector de hambre” y lo llevaras por todas las carreteras del mundo, de modo que a cualquiera que tuviese hambre se le llenara la boca de comida, ¿habría paz? Tendrías más guerras.

Así que tenemos conceptos. Es como si tuviéramos una película pasando ante nuestros ojos, mientras la realidad danza suavemente.

Todo eso tan hermoso que ves, no estará siempre ahí. Lo esencial de este tiempo del que dispones es la oportunidad de estar vivo, no los pequeños matices de tu vida. Lo importante no son los giros del circuito de tu existencia, ni todas esas cosas que dejamos que nos distraigan. La paz existe. Y se manifiesta en el corazón de cada ser humano. Ése es el único lugar.

No contemples la realidad a través de los ojos de todas esas fórmulas. Mira a través de esos ojos tan sencillos que se te han dado, y ¿qué verás? Verás una perfección, escucharás un ritmo, descubrirás una magnificencia mayor de lo que nunca podrías imaginar. De eso trata esta historia.

Debido a nuestras ideas, nos hemos agarrado a un punto de vista tan diferente que somos incapaces de apreciar sencillamente lo que es, simplemente observar, comprender la belleza del aliento que viene y se va. Es el acto más sencillo que hay, sucede de forma natural y su existencia prueba que estás vivo. Ese aliento es tan poderoso que mientras sucede, todo está bien. Pero si no sucede, la historia cambia.

El ir y venir de esta respiración es un regalo. Y, por supuesto, mientras el aliento entra en ti, todo va bien. Cuando sientes esa sencillez, puedes empezar a escuchar el verdadero ritmo de tu vida. Puedes apreciar lo que se te ha dado, y la historia se completará.

Te liberarás cuando comprendas que no necesitas el apoyo de todas las ideas, que puedes simplemente estar de pie sobre este puente de la vida, y que es sólido, bueno, fuerte. Puedes saltar sobre él sin que se caiga. Podrás apreciar su fortaleza. Y entonces tu corazón se llenará de gratitud por todo lo que se te ha dado. Y cuando tu corazón se llene de gratitud, tendrás respuestas sin necesitar las preguntas.

Cada vez es mejor, porque no hay límite para ese mejorar, no hay límite para la capacidad de disfrutar que se te ha dado.

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Siguiendo Juan Angel Moliterni:

Astrólogo, Canalizador, Instructor Espiritual de la Ciencia Iniciática, Terapeuta y Músico

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