Ilusión y Personalidad

con No hay comentarios

por K. Parvathi Kumar

kumar1Hemos de recordar que tenemos ciertas responsabilidades hacia cada persona que está a nuestro alrededor. Hemos de recordar que todo a nuestro alrededor cambia de vez en cuando. Nada es permanente. Ocurren muchos cambios incluso dentro de nuestro cuerpo. La gente alrededor nuestro cambia de vez en cuando. Lo único que es permanente eres tú. Tú como alma eres eterno y lo mismo con los demás seres. Nada de lo que vemos a nuestro alrededor en la objetividad es eterno.

Cómo respondemos a las situaciones que nos causan problemas es una prueba de nuestra asociación con lo Divino.

Quizás llevemos a cabo plegarias y rituales regularmente y tengamos una buena asociación con el Señor. Pero la prueba verdadera es cuando nos enfrentamos a un problema en nuestra vida diaria.

Uno puede obtener esa mente estable recordando constantemente las historias de lo Divino y permaneciendo en alineamiento Divino tanto tiempo como sea posible. A medida que el gusto por lo Divino aumenta, empezamos a pasar cada vez más tiempo relacionándonos con lo Divino de diferentes formas. Otra prueba para ver lo asociados que estamos con lo Divino es el tipo de pensamientos que tenemos durante nuestro tiempo libre. Si somos capaces de recordar lo Divino cuando no tenemos nada que hacer, entonces significa que hemos trascendido la objetividad hasta cierto punto. Si seguimos teniendo todo tipo de pensamientos, entonces significa que todavía tenemos que hacer mucho progreso.

Pueden trascender el plano mental y entrar al lugar de Buddhi a través de la veneración de lo Divino. La veneración diaria de lo Divino es muy importante. Si no hacemos eso regularmente y entramos en problemas y entonces queremos empezar la veneración, será muy difícil porque los problemas causarán impedimentos incluso en tu veneración. Si tú veneras regularmente, entonces puedes venerar y permanecer en lo Divino, incluso cuando te enfrentas a problemas en tu vida. Hemos de darnos cuenta de que los problemas vienen y se van, y no tiene sentido intentar resolverlos. Si se resuelve un problema, otra cosa brotará.

La solución es el alineamiento Divino. Si estás con el Señor, los problemas simplemente vienen y se van mientras tú eres testigo de ello. Nuestra existencia y conciencia se debe a lo Divino. ¿Cómo podemos olvidarlo? Él no va a agarrarnos porque nos ha dado Libertad. Él te agarrará solamente si tú te agarras a él. Él permanecerá adormecido en ti si tú te olvidas de Él, y será activo si tú te acuerdas de Él en todo momento.

Quizás no recordemos todo, pero el recordatorio y la práctica nos ayudan a permanecer en alineamiento Divino.

Debido a los muchos velos a nuestro alrededor no logramos ver la Divinidad en todo. No logramos darnos cuenta de que Él es la base de toda la existencia y la conciencia. Sin el Señor no existimos e incluso si existimos, quizás no sepamos que existimos si Él no nos otorga la gracia de la conciencia. Hemos de recordar y rememorar constantemente esta verdad. Esa es una práctica muy importante para superar nuestra personalidad y después transformarla en una personalidad Divina.

También nos ayuda a experimentar la Divinidad en la creación cada vez mejor. Cuanto más recordamos a la Divinidad en todo, mejor es la experiencia que tenemos. Hemos de recordar que Él está presente dentro y alrededor de cada uno de nosotros. Vamos recordando eso en muchas charlas, pero el aspecto más importante es si somos capaces de recordar lo mismo durante otras actividades (la vida cotidiana).

El principio Divino no tiene forma, pero puede tomar cualquier forma. No hemos de rechazar ninguna forma y no hemos de quedarnos encallados en una forma. Hemos de desarrollar una comprensión que pueda acomodar cualquier forma del Señor.

Podemos permanecer en Equilibrio si nos atenemos al Dharma en todo momento.

Sabda Brahma le pidió al Señor que siguiera apareciendo en una forma de vez en cuando para ayudar a recordar.

Saber que el Señor lo impregna todo no es suficiente. Ese conocimiento ha de convertirse en nuestra experiencia siempre. Hemos de desarrollar una relación eterna con el Señor. Es una relación gozosa.

Un Yogui es aquel que ve al Señor en cada persona en primera instancia. Los Yoguis ven al Señor en la otra persona primero y después se relacionan con la personalidad.

Ellos no conectan directamente con la personalidad de la otra persona. Como consecuencia, no están afectados por el comportamiento de los demás. Son capaces de ver al ser diferente de la personalidad y recuerdan que el ser es una entidad Divina. Ellos saben que la personalidad está siempre cambiando y por ello no están afectados. La personalidad cambia de vez en cuando y de vida en vida.

El desapego es muy importante para darnos cuenta de nuestra verdadera identidad.

flauta-de-krishnaLas identidades alrededor de esa personalidad cambian de vida en vida. Nuestro nombre cambia, nuestro sexo cambia, nuestro lugar de nacimiento cambia. Todas nuestras identidades cambian en la siguiente vida, pero nosotros no cambiamos. La mayoría de opiniones que tenemos sobre los demás están basadas en su identidad y personalidad. ¿De qué sirve una opinión así? Es solamente una carga porque la personalidad o identidad no son permanentes. En lugar de eso, veamos al ser que es eterno. La diferencia aquí está entre aquel que está viajando en un barco sobre agua que fluye y aquel que está en el agua misma que fluye. El primero, puede experimentar el flujo. El segundo no logra experimentar el flujo porque está intentando nadar en ese flujo y mantenerse a flote.

La ilusión es debida a que vemos todas las cosas de forma diferente. Los devotos ven al Señor en todo y por eso para ellos no existe la ilusión.

Si tenemos demasiados apegos, entonces entramos en muchos problemas con nuestra mente. Hemos de recordar que nuestras asociaciones en este mundo van ocurriendo. Diferentes relaciones preceden en diferentes puntos de nuestra vida. La única verdad es que todos somos seres individuales, todos somos entidades Divinas y permanecemos eternos. Todo lo demás alrededor de los seres va cambiando de vez en cuando. Hemos de salirnos de todo apego para alcanzar el estado de realización. Cada persona a la que estamos relacionados ha de ser reconocida primero como un ser.

Tu hijo es primero un ser y solamente después es tu hijo. Él es tu hijo solamente en esta vida. Recordar esta verdad nos ayuda a permanecer desapegados. Si no eres capaz de salirte del apego, entonces la única solución es relacionarte con lo Divino.

Si queremos convertirnos en devotos, hemos de aprender a incluir a todo el mundo y a no rechazar a nadie debido a su personalidad. Generalmente tenemos ciertas opiniones de los demás y según eso desarrollamos gustos y aversiones. Como resultado, nos relacionamos con otros según esa opinión. No logramos ver al ser diferente de la personalidad cuando vemos a los demás. Tener una opinión fuerte de los demás es un tipo de debilidad. Esa debilidad no nos permitirá ver lo Divino en la otra persona.

Otro problema que tenemos es que nos relacionamos con algo que no está ahí y no logramos relacionarnos con algo que está presente. Cuando alguien viene, en lugar de interesarse sobre el bienestar de esta persona, preguntamos sobre la otra que no ha venido. ¿Por qué preguntar sobre alguien que no ha venido? Esto es una debilidad con la mente, que intenta mirar a personas o cosas que no están en ese momento, en lugar de relacionarse con aquellos que sí están presentes. Si tú no puedes relacionarte con el presente, nunca podrás ver lo Divino.

Requiere cierto nivel de evolución para ser capaz de ver y oír al Señor. Hasta entonces, uno ha de tener fe. Uno ha de tener fe en que el Señor está con uno siempre.

Juan Angel Moliterni
Siguiendo Juan Angel Moliterni:

Astrólogo, Canalizador, Instructor Espiritual de la Ciencia Iniciática, Terapeuta y Músico

La Gran Hermandad Blanca, la jerarquía ascendida, transfiere una antorcha, una luz, a aquéllos que deseen tomarla, que vayan a agarrarla con fuerza. La antorcha de la síntesis de oriente y occidente, de los valores apreciados, el conocimiento espiritual y la comprensión del cosmos.

Juan Angel Moliterni
Últimas publicaciones de

Dejar un comentario