La Crisis de la Salud Humana

con No hay comentarios
[Total:1    Promedio:5/5]

por K. Parvathi Kumar

kumar3La verdadera crisis humana hoy en día no es sobre la economía, la política y las agresiones relacionadas con ellas. Es la crisis de la salud humana. La salud se confía a profesiones nobles como la de los médicos y la de los farmacéuticos. Se requiere que el médico diagnostique la enfermedad y se requiere que el farmacéutico preparare el medicamento necesario para curar las enfermedades diagnosticadas.

Es también una obligación el garantizar que los medicamentos que se preparan contribuyan a restaurar la salud y no causen otras enfermedades en el cuerpo. El médico está obligado por la ley (la ley de la Naturaleza) a no intoxicar a los enfermos con los medicamentos. El médico también está obligado por la ley de la Naturaleza a garantizar la cura de la enfermedad con el medicamento adecuado y a no causar daños en el sistema de salud de los enfermos.

En esta Era de la velocidad, donde los factores comerciales y políticos tienen una influencia sobre todas las actividades, se ha invadido a la noble profesión de sanador. Las cosas tienden a ser extremadamente comerciales. La confianza que el médico tenía puesta en el conocimiento ahora la tiene en la tecnología; la diagnosis no se basa ya en los patrones de comportamiento del paciente, o en los antecedentes familiares y en las condiciones de vida.

Tampoco se examinan las condiciones psíquicas. A la compasión, que es uno de los principios más importantes en la curación, se le ha dicho adiós. El principio de la cooperación y atención a la familia consagrada por el tiempo se sustituye por un diagnóstico comercial y tecnológico.

Es necesario examinar la relación de corazón y alma entre médicos y pacientes. Se ha perdido la escucha comprensiva, y se han asignado las habilidades de diagnóstico a los aparatos técnicos. El médico habla un lenguaje críptico y no tiene demasiado tiempo para dar el toque sanador a través del habla y los gestos. La confianza del paciente en el sistema está en su punto más bajo. Se trata el cuerpo humano como a una máquina en reparación.

“El tratamiento mecánico de las máquinas en reparación” podría ser la expresión correcta de la práctica de la medicina actual para restaurar la salud. Los médicos con conciencia están entrando en conflicto. El conflicto que tiene se debe a la imposibilidad de aplicar los conocimientos adquiridos en las últimas décadas y a la agresión del sistema corporativo moderno para tratar al paciente.

La tecnología y la farmacia, que están impulsadas por consideraciones comerciales, con frecuencia obligan al médico a exponer al paciente a pruebas tecnológicas y muchas dosis de medicamento. Por consiguiente, incluso en las naciones desarrolladas, los hombres se ven impulsados a buscar sistemas alternativos de curación, que están próximos a la naturaleza y al sentido común de la naturaleza. Hay una necesidad urgente de rectificar el sistema médico por parte de los gobiernos de conciencia.

Cuando el gobierno se desentiende de tales responsabilidades fundamentales en materia de salud de la nación, el sistema de atención de salud acaba siendo echado con el tiempo a los buitres por fines económicos. La caída de los hospitales gubernamentales y los derechos de los hospitales privados están a la orden del día. Gran Bretaña bajo el Royal Care también se está desmoronando en este sentido para dar paso a la privatización.

Un hombre de negocios no puede hacer el trabajo del rey. Los gobiernos no pueden ceder sus responsabilidades a las corporaciones multinacionales. Los gobiernos no se mueven por el afán de lucro; los negocios sí que se mueven por el afán de lucro. Los primeros tienen el poder suficiente para gobernar sobre objetivos tan importantes como la salud, la protección o los servicios sociales, y éstos, sin embargo, se privatizan. En general, los hombres se dejan de lado; un reino sin rey desemboca en el caos. El gobierno no se puede dejar en manos de grupos empresariales lucrativos. Hasta que esta situación cambie, el mal de nuestros días sigue creciendo.

dia-mundial-de-la-salud

La Manera Correcta de Vivir

La forma de vida de una persona tiene un gran impacto en su salud. La actitud mental, emocional y física y los hábitos determinan el grado de salud o la falta de la misma. Las actitudes de la persona están en ella como semillas que germinan en un momento dado. Un acercamiento equilibrado a la vida constituye la llave para la salud. La armonía interior y el equilibrio contribuyen sustancialmente a mantener una salud estable. En el mundo actual la ambición, la competición y los consecuentes celos están causando estragos. Una mente media se ve afectada por estos sentimientos. La sospecha, la rabia, el odio, la duda son sus secuelas. El miedo, la ansiedad y la depresión son las últimas consecuencias. Cuando las energías mentales e intelectuales del hombre se ven afectadas por las mencionadas emociones es imposible pensar en una buena salud.

Es inútil enfatizar una alimentación higiénica, alimentos orgánicos, etc., a no ser que hombres y mujeres aprendan qué desear y cómo pensar. Ambos deben ser educados en cómo coexistir, cooperar y contribuir al bien general, en lugar del bien personal. La capacidad para adaptarse y para vivir con equilibrio interior contribuiría sustancialmente a una vida saludable. En estos tiempos es frecuente que muchos fanáticos de los alimentos saludables, se enfermen. Esto es porque los alimentos saludables por sí mismos no pueden ayudar a no ser que se tengan emociones sanas y una orientación mental saludable. Al mismo tiempo, sucede que personas con una mente sana tienen una buena salud aparte de su orientación hacia una alimentación sana. Aún más, en nombre de la salud el hombre moderno se protege a sí mismo en exceso, perdiendo su sistema inmune natural. En los países desarrollados la proporción y la intensidad de las enfermedades no parece ser demasiado diferente. Su desarrollo los ha conducido a recluirse y no exponerse a la naturaleza, al tiempo y a las condiciones atmosféricas.

Cuanto más se proteja uno de la atmósfera tanto más estará inseguro frente a frente con su poder de resistencia.

Enfermedades incurables como artritis reumatoide están creciendo sin control. Entre los jóvenes son frecuentes los desequilibrios físicos. Un mayor cuidado dental tiene como contrapartida la caída prematura de los dientes. La medicina no puede ser una solución para toda esta paradoja. Cada vez más la educación acerca de las leyes de la naturaleza y unas correctas relaciones con la misma son consideradas relevantes. Al hombre se le debe enseñar la naturaleza humana, la constitución humana y sus ajustes con la naturaleza que le rodea. Hasta que no se aprenda la manera correcta de vivir, la carrera de ratas entre las enfermedades y la medicina continuará en aumento y la salud se nos hará esquiva.

La medicina moderna, por tanto, debería incluir en su educación las leyes naturales detrás de la salud y de la sanación.

Donaciones

$

Ingresa libremente el monto en dólares a donar!

Información personal

Total de la donación: $1.00

Te puede interesar

Juan Angel Moliterni
Siguiendo Juan Angel Moliterni:

Astrólogo, Canalizador, Instructor Espiritual de la Ciencia Iniciática, Terapeuta y Músico

La Gran Hermandad Blanca, la jerarquía ascendida, transfiere una antorcha, una luz, a aquéllos que deseen tomarla, que vayan a agarrarla con fuerza. La antorcha de la síntesis de oriente y occidente, de los valores apreciados, el conocimiento espiritual y la comprensión del cosmos.

Juan Angel Moliterni
Últimas publicaciones de

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *