La Rueda de la Vida

con No hay comentarios

por Juan Angel Moliterni

imagen del boletin el ángel de la claridad

Interdependencia y Multidimensionalidad (bhavacakra mandala)

Todo objeto que existe lo hace en dependencia con todas sus partes, existe como combinación de todos sus constituyentes, ya sean átomos o partículas.

Todos los fenómenos, es decir, todos los objetos tienen un originen interdependiente, esto significa que todos los fenómenos se encuentran relacionados por una relación de interdependencia. Y además la naturaleza de todos los fenómenos es la carencia de existencia inherente.

No existe un solo fenómeno que no dependa o esté relacionado con otras circunstancias, partículas o partes. Por ejemplo, no existe la cualidad de pequeño si no existe la cualidad de grande, por ello, podemos ver que ambas cualidades existen en relación de interdependencia con la otra cualidad contraria. Podemos pues decir que no existe la cualidad de largo si no existe la connotación de corto, por tanto, hay una relación de dependencia y podemos afirmar que todo es una nominación en función de esta dependencia. No existe la cualidad de masculino si no existe la cualidad de femenino; no existe la cualidad de espíritu si no existe la cualidad de materia; no existe la cualidad de Yin si no existe la cualidad de Yang, etc.

Según la visión que tengamos de la realidad será el resultado. Una visión iluminada lleva a la cesación del sufrimiento y al camino que nos lleva a esta cesación. En el estado humano, con la ignorancia humana, realizamos acciones positivas o negativas que crean karma positivo o negativo, dejando una impresión del mismo en nuestra Conciencia, que nos dará un resultado de felicidad o sufrimiento en el futuro (de esta u otras vidas).

Lo más importante que hay que comprender es que la raíz, la causa básica de la “rueda del sufrimiento” es la ignorancia y que para cortarla completamente necesitamos el oponente adecuado que es la sabiduría que comprende la carencia de existencia inherente. Sin embargo, con sólo la sabiduría no es suficiente, necesitamos también de la concentración que ayuda a la sabiduría a desenraizar a la ignorancia. Para desarrollar la concentración necesitamos también la ética (por ejemplo, no se puede sanar al mundo sin sanarse primero a sí mismo). Estos tres constituyen los llamados adiestramientos superiores.

El mayor regalo que nos ha hecho Dios es el libre albedrío, que coloca sobre nuestros hombros la responsabilidad de adoptar las mejores resoluciones posibles. La única finalidad de la vida es crecer. La lección última es aprender a amar y a ser amados incondicionalmente.

Durante toda la vida se nos ofrecen pistas que nos recuerdan la dirección que debemos seguir. Si no prestamos atención, tomamos malas decisiones y acabamos con una vida desgraciada. Si ponemos atención aprendemos las lecciones y llevamos una vida plena y feliz, que incluye una buena muerte” (Elizabeth Kubler-Ross).

rueda-tibetana

Para reencarnar como humano se sigue todo un proceso. Podemos descubrir este proceso en la Rueda del Samsara. La raíz de todo este proceso es la ignorancia, el 1er vínculo que nos hace realizar acciones positivas o negativas, que a su vez crean formaciones kármicas (2do vínculo) que se imprimen o archivan en nuestra conciencia (el 3er vínculo). En el estado humano realizamos acciones positivas o negativas que crean karma positivo o negativo, dejando una impresión del mismo en nuestra conciencia que nos dará un resultado de felicidad o sufrimiento en el futuro. Generando así un fuerte deseo (8vo vínculo) de reencarnar como humano. El resultado del karma (causa y efecto) es el de reencarnar como humano, es el deseo de experimentar.

Una vez generado este 8vo vínculo del deseo y por la impresión que tenemos en la conciencia (3er vínculo), ésta se hace cada vez más fuerte y se genera así el 9no vínculo que es el deseo de aferrarse (aferramiento). Después y por la acción de este vínculo, tenemos que experimentar el siguiente, el 10mo vínculo del devenir, el cual nos lleva al siguiente que es el de reencarnar (11vo vínculo) y desde el momento que esto ocurre se genera el 4to vínculo que es el del nombre y la forma, que empieza a actuar desde el momento de la concepción. Inmediatamente después viene el 5to vínculo que es el de los órganos de los sentidos (las facultades sensitivas) y a continuación se manifiesta el 6to vínculo que es el del contacto (es la relación entre: los objetos de los sentidos, el objeto de los sentidos y la conciencia que se obtiene de ese contacto, siendo el contacto la experiencia resultante). Luego, el contacto conduce al 7mo vínculo, el de las sensaciones (agrado, desagrado, indiferencia). Y finalmente, el 12vo vínculo, el de la vejez y la muerte, que actúa desde el mismo momento de la concepción. Este es el modo en que funciona esta Rueda del Samsara con sus 12 vínculos interdependientes.

Es posible resumir los 12 vínculos interdependientes en 3 ilusiones, que generan actitudes mentales negativas: la ignorancia, el apego y el enojo. De estos 3 venenos surge todo el proceso de los 12 vínculos (a modo de cordones, ataduras).

Todas las personas procedemos de la misma fuente y regresamos a esa misma fuente. Todos hemos de aprender a amar y a ser amados incondicionalmente. Todas las penurias que se sufren en la vida, todas las tribulaciones y pesadillas, todas las cosas que podríamos considerar castigos de Dios, son en realidad regalos. Son la oportunidad para crecer, que es la única finalidad de la vida” (Elizabeth Kubler-Ross).

La ignorancia te puede hacer percibir por ejemplo, la existencia de agua donde no la hay. De este modo es como se van desarrollando los karmas.

Meditando en el proceso de los vínculos se conoce el mecanismo y la naturaleza del sufrimiento y se comprende el método que puede sacarnos de él. De esta forma, aplicando el método adecuado, se puede alcanzar el estado de la mente superior. Sin embargo, con sólo la sabiduría-comprensión no es suficiente, necesitamos también de la concentración-consistencia que ayude a la sabiduría a desenraizar a la ignorancia. Para desarrollar esa concentración-consistencia necesitamos también de la ética-integración. Estos tres constituyen los llamados adiestramientos superiores.

Para poder desarrollar la sabiduría-comprensión, es necesario poseer la concentración-consistencia para así poder aplicarnos atentamente en esta sabiduría-comprensión, y a su vez el desarrollo de la concentración-consistencia exige mantener la constancia de la práctica integral (ética).

Vive de tal forma que al mirar hacia atrás no lamentes haber desperdiciado la existencia. Vive de tal forma que no lamentes las cosas que has hecho ni desees haber actuado de otra manera. Vive con sinceridad y plenamente. Vive” -(Elizabeth Kubler-Ross).

Sucede que, actualmente, cuando percibimos cualquier fenómeno, lo consideramos, o tenemos la sensación de que existe por sí mismo, de una forma independiente de toda causa, condición o circunstancia, como si existiera inherentemente. Esta forma de existencia es la que hay que refutar para establecer el nuevo paradigma.

Al principio es difícil reconocer esto en todos los fenómenos, por eso será más fácil comenzando por uno mismo. Ocurre que tenemos un “yo” que atribuimos al cuerpo, a la mente o a las emociones o al conjunto. Sin embargo, si tratamos de encontrar este “yo” en el cuerpo o en la mente o en las emociones no podemos. Y así y todo éste aparece. Por ejemplo, cuando estamos en una situación relajada y alguien nos insulta entonces aparece inmediatamente este “yo” y nos preguntamos: “¿por qué me insulta si yo no he dicho o hecho nada?”. En estos momentos es cuando aparece y vemos claramente al “yo”.

Por consiguiente, vemos que a pesar de que no podemos encontrar este “yo” cuando ocurren ciertas situaciones se manifiesta e incluso, eso que nos han dicho o hecho nos hace sentirnos acalorados, produciéndonos una fuerte emoción.

Con todo, si sabemos cómo funciona este “yo”, podremos ver cómo surge y cuál es su funcionamiento exacto, del mismo modo que cuando andamos por un camino podemos poner nuestra atención sobre el camino por el que vamos avanzando y simultáneamente hablar y atender al paisaje. Pero, por el momento, lo que todos hacemos al percibir un objeto es “conceptualizarlo” como si existiera por sí mismo. Así, cuando vemos unas flores pensamos: “¡Oh! estas flores son blancas”, pero no nos damos cuenta de que esta afirmación es una mera nominación ya que esta cualidad no existe por sí misma en las flores. Nosotros las vemos sin depender de causas ni circunstancias y pensamos: “qué bonitas son” pero haciéndolo así las concebimos como existiendo por sí mismas.

Cuando hemos realizado la tarea que hemos venido a hacer en la Tierra, se nos permite abandonar nuestro cuerpo, que aprisiona nuestra alma al igual que el capullo de seda encierra a la futura mariposa. Llegado el momento, podemos marcharnos y vernos libres del dolor, de los temores y preocupaciones; libres como una bellísima mariposa, y regresamos a nuestro hogar, a Dios” -(Elizabeth Kubler-Ross).

La Ley del Karma se puede expresar tan compleja y profunda como:

  1. Tú eres dueño de tus actos
  2. Tú eres dueño de las consecuencias de tus actos
  3. Tú eres generado por tus actos

La ignorancia y el karma de las vidas pasadas, llevaron a este nacimiento con un nivel de conciencia y con un cuerpo, palabra y mente, atrapados con la magia de los seis sentidos (Maya), el contacto de nuestra mente con el mundo a través de ellos y lo que nos produce sensaciones y apegos a esta existencia.

“Mediante el movimiento de descenso el Ser desciende en forma de almas a través de la Naturaleza. Mediante el movimiento de ascenso las almas encuentran su camino de regreso al Ser. Aquel que se da cuenta de lo que es la rueda de ascenso y de descenso se libera del nacimiento y la muerte, anclándose en el centro de la rueda giratoria. Lo alto y lo bajo existen cuando se está en la periferia o circunferencia de la rueda, pero no cuando se está en el centro” -Maestro Ascendido Kapila.

Mientras no escapemos de ello, estaremos atrapados en este devenir, ya sea en esta vida o en nuevos nacimientos, envejecimientos y muerte, así ad infinitum, ad absurdum… hasta que busquemos nuestro despertar, nuestra liberación y nuestra iluminación. Es decir, el despertar de la ignorancia, la liberación del karma y del sufrimiento, y la iluminación o la actualización de nuestra Mente Crística-Búdica.

boton-donar

 

 

 

 

 

Te puede interesar

Juan Angel Moliterni
Siguiendo Juan Angel Moliterni:

Astrólogo, Canalizador, Instructor Espiritual de la Ciencia Iniciática, Terapeuta y Músico

La Gran Hermandad Blanca, la jerarquía ascendida, transfiere una antorcha, una luz, a aquéllos que deseen tomarla, que vayan a agarrarla con fuerza. La antorcha de la síntesis de oriente y occidente, de los valores apreciados, el conocimiento espiritual y la comprensión del cosmos.

Juan Angel Moliterni
Últimas publicaciones de

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *