La Ruta del Corazón

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Que la luz desplegada con tanta brillantez les llegue al corazón de todos ustedes y les susurre en la intimidad del templo interno: Hay esperanzas.

“Ha llegado para la Fuerza Salvadora la hora de servir, que se difunda por el mundo Oh Todopoderoso”.

Lograremos la Era de Acuario como la soñamos. La humanidad lo puede hacer. Tiene todo lo necesario. Solo necesitamos que las almas de los hombres despierten a la luz…

Les ofrecemos la oración que repartimos como recordatorio del compromiso adquirido y los invitamos a rezarla todos los días:

“Abro mi corazón a la magia solar y me entrego a Maitreya. Sus ojos son mis ojos, los ojos de la Madre Divina. Veo lo bueno, lo bello y lo verdadero en cada situación, en cada cosa y en cada ser humano. La misericordia y el perdón presiden mis actos. Yo soy un corazón entregado a Maitreya transitando la ruta del corazón”.

Reciban nuestro amor, eterno, constante.

Carmen Santiago

Queridos hermanos, ¡que la Luz del Ángel Solar nos muestre el camino en medio de cualquier oscuridad o tinieblas. Como nosotros sabemos, la energía sigue al pensamiento. “Somos lo que pensamos”. Las ciencias de la conducta nos informan que el cerebro tiene un mecanismo cibernético que lo lleva a trabajar para ejecutar todo aquello a lo que nosotros le damos forma con nuestro pensamiento, a todo lo que imaginamos con fuerza, a toda visualización creativa a la que acompañemos con fuertes sentimientos. Desafortunadamente, esta parte de nuestra mente está preparada para ejecutar, para predisponer, para precipitar eso que estamos sosteniendo en nuestra mente, con independencia de si es bueno o no para nosotros.

Todos los grandes del mundo fueron potentes soñadores que trabajaron intensamente para hacer realidad sus sueños. Casi todos sus sueños se han ido cumpliendo a través del proceso histórico, algunos se cumplieron después de la muerte de sus dueños. En especial se han ido cumpliendo todos los sueños de grandeza, todos los sueños de libertad.

Pensemos en San Martín gobernando la provincia de Mendoza soñando el sueño imposible de ¡cruzar los Andes! apoyando la liberación de los pueblos americanos; pensemos en Gandhi soñando el sueño imposible de liberar a la India del imperialismo inglés, sin usar violencia y por la resistencia pacífica; pensemos en el sueño imposible de Martin Luther King que quería ver sentados en la misma mesa a los hijos de hombres blancos con hijos de hombres negros sobre las praderas de Georgia; pensemos en la Madre Teresa, cuando sostenía al primer hombre que abrazó en las calles de Calcuta soñando con tener un hospital donde ponerlo a morir en una cama; pensemos en las reuniones secretas de Mandela y De Klerk en la Sudáfrica del apartheid, soñando con convivir y gobernar juntos los hombres negros y los hombres blancos…

Todos estos sueños imposibles se cumplieron porque hubo alguien que se atrevió a soñarlos y después fueron miles los que creyeron en esos sueños y trabajaron para ejecutarlos. Soñar los más bellos sueños de bien y belleza para el planeta, para nuestra nación, para nuestra ciudad, para los hombres de la tierra, para nuestros conciudadanos, para los que viven con nosotros es un servicio al planeta.

Soñemos en un planeta bello, con una humanidad viviendo una civilización solar. Soñemos que la paz está difundida en cada ciudad del mundo, soñemos con la unión efectiva y fructífera de todos los hombres de buena voluntad en todas partes, soñemos con el olvido de agravios por parte de todos, soñemos con que todos los hombres decidimos, para siempre, servir y no exigir servicios, amar y no odiar, curar y no herir.

Soñemos con gobiernos honestos que trabajan para ver a sus pueblos felices. Soñemos con la honestidad rigiendo las acciones de todos, soñemos con la participación responsable de todos y cada uno de nosotros en los problemas sociales, familiares y personales. Soñemos con que cada humano decide deponer las armas para siempre, soñemos con que resolvemos los conflictos sin apelar a la violencia y sin vernos como adversarios, cooperando para encontrar entre todos la mejor solución.

Cuando no estés haciendo nada, cuando estés en una fila esperando, cuando te estés transportando de uno a otro lugar, no dejes que tu mente divague, ponla, como un servicio a la tierra, a soñar.

Soñemos y trabajemos para hacer realidad nuestros sueños; hagámoslo como un servicio al Plan de Maitreya para la Tierra, todos los días, a partir de hoy.

En profunda comunión con todos y cada uno,

Marta Paillet

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Siguiendo Juan Angel Moliterni:

Astrólogo, Canalizador, Instructor Espiritual de la Ciencia Iniciática, Terapeuta y Músico

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