Servir a lo Divino

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Los seres siguen haciendo muchas cosas para la búsqueda de la felicidad y la comodidad. El significado del ser mismo es que es una conciencia que pulsa, que busca la felicidad. La felicidad última consiste en alinearse con la Fuente. Cada uno busca la comodidad en la vida pero aquel que está en alineamiento con lo Divino en todo momento es el que experimenta la comodidad suprema permanente. El alineamiento Divino no significa que sólo nos relacionemos con una forma o nombre, o ídolo que nos guste. El nombre o forma o ídolo es simplemente una representación del principio omnipresente. Hemos de recordar esto mientras nos relacionamos con lo Divino. No hemos de quedarnos atascados en nombres o formas. Así que, este alineamiento Divino nos dará felicidad permanente porque lo Divino lo impregna todo y está siempre presente. Por lo tanto, uno ha de venerar lo Divino, conocer el principio Divino y servir a lo Divino en todo momento para experimentar el gozo supremo.

synthesis_45Servir a lo Divino significa servir a los semejantes que son todos entidades Divinas. Si vas viendo lo Divino en otros y los sirves de la forma que puedas, entonces experimentarás la felicidad. Cada día has de ver si eres de alguna ayuda a los demás o no. ¿Estás viviendo para ti mismo o para los demás? Si solo vives para ti mismo, estás persiguiendo la felicidad que nunca llega. Si ves lo Divino en los demás y sirves a lo Divino sirviendo a los demás, eso te dará una felicidad que es permanente. Si simplemente permaneces en la objetividad, habrá un problema u otro al que te enfrentes y como resultado no podrás ser feliz. Si vas hacia el interior y permaneces con el Señor en el interior, entonces experimentarás gozo, ocurra lo que ocurra en la objetividad.

Has de venerar al Señor pidiéndole que te bendiga para que el plan Divino se manifiesta a través de ti, que tú te conviertas en voluntad Divina y que permanezcas con Él en todo momento. Entonces, permanecerás en gozo permanente en todo momento y experimentarás la felicidad suprema. Un verdadero devoto siempre permanece en alineamiento Divino y está siempre disponible para llevar a cabo el plan Divino. Él está siempre cómodo interiormente. Eso es lo que vemos en los devotos como Hanuman. Él está siempre con el Señor. Si estás con AQUELLO, estarás siempre cómodo sin importarte dónde estés en la objetividad. Las cosas externas no son importantes para aquellos que están en el interior. Estos seres lo ven todo desde el interior y lo hacen todo considerándolo una actividad Divina. Por lo tanto, para que uno obtenga el conocimiento Divino, ha de permanecer en el interior. Eso no significa que te sientes en algún lugar y no hagas nada. Permanecerás en el interior en todo momento si eres capaz de ver lo Divino en todo y en todos a tu alrededor. Obtendrás todo el conocimiento necesario para relacionarte con los demás de forma adecuada.

Muchas veces nos incomodamos por cosas a nuestro alrededor. Intentamos reunir cada vez más cosas para nuestra comodidad pero, esa comodidad nunca llega. El mejor ejemplo que tenemos es Ravana que reunió muchas cosas pero nunca experimentó la felicidad de nada de lo que acumuló. Desear ser dueño de cosas para la comodidad es ignorancia. Deseamos e intentamos obtener cosas. Olvidamos la responsabilidad y vamos detrás de los deseos. Pero si tú atiendes a tus responsabilidades, la naturaleza cuidará de tus necesidades y comodidades. Ese es el secreto. Los deseos nunca satisfacen. Es debido a que cuando eran niños, se les enseñó a desear y no a actuar responsablemente. Siempre queremos vivir tan cómodamente como sea posible en este cuerpo pero, de hecho, a medida que el envejecimiento ocurre, el cuerpo no te da más comodidad. Gradualmente, los sentidos y otros órganos se hacen débiles e incluso dejan de funcionar. Por lo tanto así, nunca obtienes comodidad. Los Grandes seres nunca buscaron la comodidad a través del cuerpo. Ellos no estaban muy preocupados por él. Permanecían en él tanto como era posible para trabajar a través de él y una vez que ya no era muy útil, lo dejaban. No tienen ningún deseo de salvar el cuerpo de alguna forma con la esperanza que les de comodidad algún día en el futuro. Había una persona Muy inteligente y capaz y tenía 4 hijos, pero sus hijos no podían compararse con él en habilidad. Así que, él tenía que cuidarlos siempre hasta que fue muy viejo. Tenía un negocio que llevar y los cuidaba cuando era un anciano también porque sentía que sus hijos no podían tener responsabilidad del negocio. El hecho es que él no era capaz de dejar el negocio porque estaba demasiado apegado a él. Incluso cuando estaba en la cama en sus últimos días, estaba preocupado de que sus hijos no se ocuparan del negocio adecuadamente. De esta forma, nunca fue feliz en su vida porque siempre estuvo preocupado por su negocio. Así pues, si estás apegado a las cosas, nunca podrás ser feliz. Has de dejar tu profesión, negocio, familia y cuerpo, en algún momento de tu vida. Has de estar preparado para retirarte cuando llegue el momento. La preparación ha de ocurrir cada noche antes de ir a dormir.

Así pues, hay 2 formas de vivir. Una es poner mucho esfuerzo en llevar una vida cómoda y cansarse. La otra, es permanecer en alineamiento Divino y llevar a cabo las responsabilidades a medida que nos llegan. La última forma, te da comodidad y felicidad en todo momento. Con la primera, sientes que obtendrás comodidad y felicidad algún día en el futuro, lo cual nunca llega realmente. Algunos incluso intentan engañar a otros a través de su inteligencia para ganar dinero en la búsqueda de la comodidad. Eso es incluso más horrible porque las cosas equivocadas que haces, te perseguirán desde el interior y no habrá forma de conseguir paz y felicidad. Si tú pecas por salirte de alguna dificultad o por ganar dinero, ese pecado te perseguirá durante muchas vidas en el futuro. Cuando estás en una dificultad, se nos aconseja leer las historias de las personas de rectitud como Harishchandra, Dharmaraja, Rama, etc., las cuales nos dicen como llevaron una vida de rectitud incluso en los tiempos más difíciles. De otro modo, nuestra mente tiene pensamientos indeseables debido a esas dificultades que quizás nos lleven a hacer algo equivocado. Cualquiera que sea la dificultad, uno no ha de salirse del Dharma. El Dharma te cuidará en tu vejez cuando el cuerpo ya no es capaz de mantenerte más. Eso significa que habrá seres que estarán allí para cuidarte. Cada acto de herir que haces se graba y debes enfrentarte a las consecuencias de eso. Incluso si hieres a otros en pensamiento, eso también se registra. Por eso la responsabilidad en la vida es muy importante. No puedes pensar que puedes hacer lo que quieres simplemente porque otros no están mirando. Por eso se requieren tantas vidas para evolucionar. Hasta que uno recibe la gracia del Señor o del Maestro, uno pasa por series de vidas cíclicas sin ninguna realización.

El ser humano tiene niveles dentro de los niveles de existencia. A medida que sintoniza con su interior encuentra mucho más de lo que él piensa de sí mismo. El buscador que intente investigar el origen de su Ser y ver y escuchar al MAESTRO INVISIBLE necesita entrar en esos planos sutiles. Para escucharlo a Él necesita una disciplina, una manera específica de cultivarse a sí mismo.

El Señor existe no solamente en el templo sino también fuera. Cuanto más podamos recordar a lo Divino a nuestro alrededor, tanto más será el progreso de la devoción. La verdad existe, pero como la veamos puede ser ilusión. Si un mendigo o un perro se cruza con nosotros mientras estamos comiendo, hemos de intentar ofrecerle algo al mendigo y al perro. Pero intentamos ahuyentarlos. Es bueno llevar algunas monedas de cambio en nuestros bolsillos. Pero en el momento que vemos a un mendigo, le decimos que se vaya. Llevar unas cuantas monedas de cambio con nosotros ayuda en la ofrenda. Alguien ha preguntado cómo ver al Señor en las hormigas y mosquitos. La respuesta es, ver a las hormigas o mosquitos como el Señor, en lugar de intentar ver al Señor en ellos. Las formas externas tienen muchas capas. En todos nosotros hay prana. Hay algo especial en todas las formas externas. “Nuestra mente es inestable” le dijo Arjuna a Krishna. Sostener la mente es como sostener el aire en nuestra mano. No se queda en ella. Pero Krishna le dice que observe. Al observar nos desapegamos de la mente. Si las capas externas se quitan, permanece el UNO. El alma o está encarcelada o está con el Brahman. El número 9 cuando está con el número 10 se convierte en 10. El número 9 es el alma, el número 10 es lo Absoluto. A medida que hacemos más veneración, hemos de ir mejorando cada día un poco más que el día anterior. Si no, no estaremos progresando bien en el sendero.

Hay seres en todos los planos. El plano más sutil es Satya Loka. El plano más denso es Bhu Loka. Todos venimos del Señor Uno. Esto es verdad para todos los seres humanos, animales y plantas. Todas las formas pertenecen al Señor. El ser también vino del Señor. No importa el nombre que le demos, EL existe en todo. El existe en nosotros como YO SOY. Hemos de observarlo a EL en todo lo que nos rodea. Hemos de recordar y observar al Señor en todos nuestros pensamientos también.

Cuando recordamos a los Grandes Seres, a todos ellos, obtenemos Su Gracia.

Es importante ver cuánto vemos al Señor en nuestra vida diaria.

El Señor no nace ni muere. Si estás con el Señor y lo recuerdas a EL en todo, entonces también consigues el mismo estado de no muerte, de no envejecimiento. Podemos ver al Señor en toda la familia que nos visita en cada una de esas formas. Si no haces esta práctica de observar al Señor en todo, no te ayudará leer sobre muchas ciencias o prácticas o visitas a lugares sagrados.

El Toque de la Luz que recibimos de estos discursos nos ayudará a hacer nuestro trabajo en nuestra vida diaria. Este toque ayuda más que la discusión intelectual de los detalles.

Hemos de ver a aquel que tomó varias formas, no solamente la forma que tomó. Hemos de recordar al Señor en todo lo que vemos desde que nos despertamos por la mañana. El Señor existe en nuestros padres. El Señor existe como nuestros hermanos y hermanas, nuestros criados y los altos funcionarios. Obtendremos un comportamiento equilibrado cuando recordemos al Señor en todo. Hemos de recordar al Señor en todo momento, en todo lugar, en todos los estados, en todas las formas. Estas son las cuatro dimensiones. Hemos de recordar al Señor en cualquier persona con la que nos relacionemos. El Maestro EK solía decir, “has de negociar el precio correcto del taxi. Puedes recordar al Señor en él y pagarle extra cuando llegues a tu destino”.

Perdemos tiempo buscando al Señor. No perderemos el tiempo si vemos al Señor en todo lo que nos rodea.

Es importante recordar al Señor y no lo instruido que es uno. Hay un dicho que dice que cuanto más leemos, más confusos estamos. La auto-critica o el reconocimiento de uno mismo no son útiles. Has de recordar al Señor y no a ti mismo.

Hemos de observar al Señor cuando nos cepillamos los dientes, cuando tomamos una ducha, cuando bebemos agua, en todo lo que hagamos en nuestra vida diaria. Hemos de preguntarnos si somos algo mejores después de hacer cualquier ritual.

Hemos de recordar que el presente es el Señor, no solamente algo que ocurrió en el pasado. Entonces obtendrás la Gracia.

No pidas cosas como hacen los niños. Lo que sea que necesites, el Señor te lo dará. Lo que sea que te sea dado no es sino el Señor. Si observas esto y recuerdas esto, entonces tu comportamiento se equilibra. Hay consecuencias para demasiada acción o para muy poca acción. No hay consecuencias para la acción equilibrada.

No hay exclusión para el entretenimiento como ir al cine, ir a la playa, etc. Hemos de ver el entretenimiento como el Señor también.

Esta comprensión del yoga es importante. Los sentidos nos muestran otras cosas cuando empezamos a ver al Señor en todo. Un perro va por ahí oliendo todo lo que lo rodea. De forma similar, también pensamos acerca de los demás, él dijo esto, ella dijo aquello, los políticos, los deportes, las estrellas, etc. Nosotros casi siempre pensamos sobre las cosas malas que otra persona dice. No prestamos atención a las cosas buenas que otros dicen.

El Yoga no es el ejercicio físico. El Yoga es la unión con el Señor. La práctica de observar al Señor y la unión con el Señor es la práctica del Yoga.

Hemos de ver al Señor cuando hacemos donaciones. La donación es el Señor, el que recibe la donación es el Señor. Si vemos al Señor en todo esto, entonces experimentamos al Señor.

Juan Angel Moliterni
Siguiendo Juan Angel Moliterni:

Astrólogo, Canalizador, Instructor Espiritual de la Ciencia Iniciática, Terapeuta y Músico

La Gran Hermandad Blanca, la jerarquía ascendida, transfiere una antorcha, una luz, a aquéllos que deseen tomarla, que vayan a agarrarla con fuerza. La antorcha de la síntesis de oriente y occidente, de los valores apreciados, el conocimiento espiritual y la comprensión del cosmos.

Juan Angel Moliterni
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